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DOS PINCELADAS SOBRE HERVÁS


(S. G. I., Madrid, 13 de octubre de 2011)

EL CAMINO, EL DE DENTRO Y EL DE FUERA, NO TIENE FIN: LO CONSTRUYEN LOS PROPIOS PIES.


Es éste un viaje a paisajes naturales, pero también a mis paisajes interiores: imposible delimitar lo que queda a cada lado de la ventana que es mi cámara. Es éste un viaje iniciático al interior de vosotros mismos que pasa por mirar, también, al exterior.

Abrimos una puerta a los caminos que recorren las montañas de Hervás. También, y muy especialmente, a los caminos que os recorren y que quizá nunca hayáis osado hollar. Nos esperan muchos lugares nuevos. Y cada unos de vosotros descubrirá, por su cuenta, otros paisajes interiores no menos hermosos, una tierra virgen: vuestro pequeño reino privado.

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Cielos de Hervás: Amanece en la noche oscura del alma






Non monti, anime di monti
sono queste pallide guglie, irrigidite
in volontà d'ascesa. E noi strisciamo
sull'ignota fermezza: a palmo a palmo
Antonia Pozzi, Dolomiti


“El pueblo de mi padre dice que cuando nacieron el Sol y su hermana la Luna, su madre murió. El Sol le ofreció a la Tierra el cuerpo de su madre, del cual surgió la vida. Y de su pecho extrajo las estrellas y las lanzó hacia el cielo nocturno en memoria de su espíritu. Ahí tiene el monumento a los Cameron. Y también a mis padres”[1].

Por fortuna vive en uno de esos pocos sitios donde la contaminación lumínica aún no impide contemplar las estrellas. Mira hacia arriba y sonríe inconscientemente. Cree haber descifrado el mensaje uniendo los puntos luminosos. When the real mountain men are Kings…”[2], confirma la voz del MP3. Se dice que, en efecto, sin duda, ése es el cielo de nuestros padres. Antes de emprender el camino se concede unos segundos para admirar el prodigioso espectáculo. Apenas unos segundos; el trayecto es largo y las cumbres esperan. Aún reina la noche cuando abandona definitivamente el jardín y cierra tras de sí la cancela.

Transcurrida casi una hora de marcha, súbitamente el cielo se incendia. Amanece. Ante ella se despliega en
todo su esplendor una nueva creación. Una cada nuevo día. Se detiene a presenciar, en reverente silencio, el milagro que se renueva una y otra vez con cada amanecer. Cada día el mismo. Y cada día único y diferente. Lo que hasta hace unos instantes eran sólo sombras confusas se perfilan como enormes montañas de contornos rotundos y nítidos, cuya majestuosidad el ojo no abarca.

Mira hacia lo alto, hacia donde su voluntad aspira. Desde aquí abajo, llegar a ellas parece casi imposible. Ansiosa, dirige su vista hacia las cumbres: enormes y lejanas. Inalcanzables e inaccesibles… sólo en apariencia. Porque ella sabe –la experiencia se lo dice– que en pocas horas habrá tocado el cielo. Con la práctica ha aprendido que cada cosa requiere su tiempo, que la disciplina todo lo puede. En unas horas, ni siquiera tantas, estará allí arriba, en esa meta que hace apenas un suspiro parecía remota. Y ya no importará nada de lo dejará abajo. Porque es el ahora lo único que cuenta. Quedarán atrás amarguras, desencantos y traiciones. Arriba, lejos del mezquino mundo, mecida por el viento y protegida por las ramas, será ingrávida e intocable. En el camino, habrá aprendido a conocerse a sí misma. En el camino, se habrá vuelto recia como lo pinos que coronan las cumbres y generosa como los castaños que cobijan audaces vuelos. Pues Ella –el mejor ejemplo–, con níveo traje nupcial en invierno o vestida de invicto verde en verano, siempre acoge maternal al peregrino.

Mientras, abajo quedará el hombre. El hombre, que siempre defrauda. El hombre que, en su torpeza, sólo sabe construir efímeros paraísos artificiales. Por eso las chispas iluminan el cielo nocturno imitando burdamente el cielo estrellado. Es el resultado del devastador fuego que avanza sobre las cabezas de los bomberos y agentes forestales. El descomunal esfuerzo físico ya no conduce por las fértiles sendas del conocimiento interior, sino por las áridas veredas de difícil acceso en las que han sido encendidas las llamas para que su extinción resulte más compleja. Tal vez, incluso, para poner en peligro las vidas de semejantes que en nada se parecen. La recompensa de esos rostros curtidos y tiznados, de esos individuos esforzados, devastados por el agotamiento y el desconsuelo, en el mejor de los casos, consistirá en salvar el resto del monte y regresar a casa enteros.

Ante la infamia, ante la traición perpetrada una y otra vez por unos pocos y la indiferencia de la mayoría, sólo impotencia. También rabia. En respuesta, tras el extraordinario resplandor, el estremecedor alarido hiende el cielo y retumba entre las paredes rocosas, ahora desnudas y carbonizadas. Sus compuertas se abren y, de lo alto, deja caer el agua para refrescar la reciente herida. Un nuevo diluvio. Tal vez una noble advertencia que el hombre, sordo como siempre a todo lo trascendente, no sabe interpretar. Igual que hormigas, allá abajo, corren a refugiarse. Y como las hormigas, bajo la inmensidad del cielo, podrían ser aplastados un día. Aunque, en su inconsciente arrogancia, siguen abusando de la paciencia infinita.

Contra el cielo, contra el mismo cielo de nuestros padres, se recortan las montañas. Ellas se alzaban aquí mucho antes de nuestra llegada. Y aquí seguirán –incluso a pesar nuestro– cuando nosotros ya no estemos. Son las mismas que vieron los romanos al pisar estas extrañas tierra. Muchos, los mismos árboles –en pié aun viejos– que daban sombra a mi bisabuelo cuando se dirigía a la Chorrera por una senda hoy intransitable. Porque el hombre, en su estupidez e ignorancia, se va confinando entre estrechas fronteras. En lugar de derruirlos, construye muros. Y en vez de abrir caminos, se los cierra.

Hacia el cielo se alzan voluntades y aspiraciones; pero también humo y pavesas. Pues el hombre, en su recalcitrante mezquindad, busca obstinado el suelo: la satisfacción fácil, inmediata y pasajera. Se deja deslumbrar por el ilusorio fulgor del espejismo, del vil metal o la complaciente soberbia.

Y cuando, a fuerza de tropezar obstinadamente sobre la misma piedra, ya no quede nada, será un fundido en negro.

***

Este verano los incendios se han sucedido uno tras otro por toda la geografía española. El territorio extremeño no ha constituido una excepción. En concreto, en el término municipal de Hervás, sólo a finales de agosto, tres incendios en días consecutivos: la noche del 24, en fincas privadas de La Solanilla; la tarde del 25, entre Hervás y Aldeanuela del Camino y, finalmente, la noche del 26, en lo alto de la sierra –un fuego aparentemente con varios focos que se inició hacia media noche sin la intervención de rayos, y en cuya extinción seguramente no colaboró el fuerte viento–. Veníamos, ya, de otro incendio declarado el 9 de agosto en las proximidades del Pinajarro. Aciago recuento del que no podemos sentirnos orgullosos.

***

Contra el cielo de nuestros padres se recortan las llamas y sobre los montes de nuestros hijos se acumula la estéril ceniza negra. Ésta, si no hacemos algo, seguirá siendo nuestra sombría herencia. 




[1] De la película El último mohicano, adaptación cinematográfica de la homónima novela de James Fenimore Cooper rodada en 1992 por Michel Mann.
[2] De la canción Mountain men, de Jethro Tull.



Salomé Guadalupe Ingelmo, “Cielos de Hervás: Amanece en la noche oscura del alma”, en Cielos de Extremadura. Extremadura en la red: blogs y fotografía de naturaleza, José Manuel López Caballero y Atanasio Fernández García coords., Dirección General de Turismo Junta de Extremadura – Fundación Xavier de Salas eds., 2017, pp. 226-231.


Loreena McKennitt - The Dark Night Of The Soul 
 

Con la cabeza en las nubes: VII Encuentro de Blogueros. Cielos de Extremadura



Os dejo el programa del VII Encuentro de Blogueros (2017), que se celebrará el próximo día 25 de noviembre en la Fundación Xavier de Salas (Trujillo) gracias a la excelente organización a cargo de nuestros compañeros José Manuel López Caballero y Atanasio Fernández García.

Me cuenta un pajarito que el aforo está prácticamente completo. Deseando compartir con vosotros ese día y ascender de la mano a los cielos.   


VII Encuentro de Blogueros 2017, Fundación Xavier de Salas, Trujillo
Encuentro de Blogueros, Fundación Xavier de Salas (Trujillo)



Beneath a Phrygian Sky Loreena Mckennitt

CI VEDIAMO DA MARIO PRIMA O POI






A Salomé Guadalupe Ingelmo

Hay veces que las semillas se incendian,
que arrasan con los edenes marchitos
y atraviesan la demencia del día
sin temor de las insurrecciones en el costado letal de la noche.
Y desnudan toda la sangre, y la tienden al sol para nutrir la genista
a pesar de las ventanas amordazadas y de los barcos enjaulados lejos de la marea.
Hay estaciones de agua que estallan en la boca de las mariposas,
y parece que el mar se alarga como las manos de un niño
para acariciar el conejo crecido de la galera.
Y aunque nadie ve pasar a las hormigas bajo la lluvia,
llueve alegremente contra la luz de los semáforos y de los baricentros. Llueve
y las hormigas pasan y el incendio llega hasta la raíz del alba.
Y no importa que al otro lado del hemisferio derecho, los señores blancos no entiendan.
Ituzaingó, 17 de Noviembre de 2017



Sí, es cierto: “Certe notti, se sei fortunato, buissi alla porta di chi è come te”. Ya lo decía Ligabue allá por el 1995. Y lo sigue sosteniendo. Porque los viejos roqueros, como los viejos poetas, nunca mueren.



Áyax y Casandra, Solomon Joseph Solomon


Luciano Ligabue,  Certe notti (Torino 2006)


Luciano Ligabue, Certe notti (Monza, 2016)

CON OÍDOS Y OJOS ABIERTOS



Qal’at Sim’an o Iglesia de san Simón Estilita. Complejo cristiano del siglo V, Patrimonio de la Humanidad desde 2011. Siria 1996.

 
Simón el estilita pasó treinta y siete años subido a una columna en medio del desierto sirio. Como llegado un cierto punto la distancia del suelo no le pareció suficiente, decidió hacerse construir otra aún más alta. Y así sucesivamente.
Según dicen, la penitencia del santo era signo de humildad. Algunos, inocentemente, creen que su existencia debió de resultar muy dura, pues sólo disponía de una superficie de apenas cuatro pies para dormir y pasar el día procurando no caerse. Pero lo cierto es que Simón había encontrado el retiro perfecto, su remanso de paz. Y allí, aislado del panorama que contemplaba sólo ocasionalmente desde lo alto, estaba a salvo. Porque hasta allí no llegaban los cantos de sirena del maligno. Aunque tampoco los del hombre, claro. No podían alcanzarle las voces del mundo: ni los gritos de los niños hambrientos ni los sollozos de los ancianos desprotegidos ni las súplicas desesperadas de los padres impotentes. Allí, en su torre de orgullo o su parapeto de cobardía, estaba a salvo de todo. Sobre todo de sus propias debilidades y miedos. De sus compromisos. De sus semejantes y las cotidianas miserias: de su propia humanidad,
De hecho, si Jesús, salvando tiempo y distancia, hubiese acertado a pasar por allí, en efecto habría clamado en el árido desierto lanzando una semilla estéril. Pues, desde su posición, el impasible santo no habría escuchado las fraternales enseñanzas.
Simón, turbado por los vulgares asuntos humanos, decidió retirarse al desierto para vivir en continua penitencia. O lo que es lo mismo, en continua ausencia. Allí, después de morar en una cisterna seca y una cueva, importunado por las voces de la numerable gente que por admiración le visitaba ‒apartándole de la vida contemplativa y la oración y acercándole a la tentación‒, decidió que le construyeran una columna de tres metros de altura, luego una de siete y por último otra de diecisiete.

Pero ahora, hermanos, no es tiempo de ascetas, sino de santos más humanos sin los oídos llenos de cera.


 Raquel Forner
Presagio, por Raquel Forner

 
David Bowie, Cat people (Putting Out Fire). Video de Bruno Aveillan

SIEG HEIL



El fascismo hace uso del chantaje sin pudor. El fascismo toma rehenes. El fascismo pretende siempre imponer sus reglas por la fuerza y no por la razón. El fascismo no entiende de bandos ni partidos. El fascismo no es honra ni siquiera para los suyos, si es que realmente lo fueron. El fascismo no le hace ascos a nada y, cual Cronos sin escrúpulos, acaba alimentándose sin empacho de sus propios hijos. Pero junto con ese abominable banquete, consume también su propio tiempo. Y en esa loca carrera sin vuelta atrás, se precipita hacia el despeñadero.


A lo mejor es que no hemos evolucionado tanto como queremos creen. A lo mejor es que las trincheras siguen abiertas.
 


David Olère_El ogro de las SS
David Olère, El ogro de las SS


Ismael Serrano, Al Bando Vencido


Ismael Serrano, Papa cuentame otra vez

SULLO STESSO VAGONE



           Texto Finalista del IV Premio Internacional de Poesía Jovellanos 2017 (“Sullo stesso vagone”, El mejor poema del mundo 2017, Ediciones Nobel, Oviedo: 2017, pp. 98-102)





Salvador Dalí, El escritorio antropomórfico




Kaleo, Way Down We Go


CIAO, CIAO, BAMBINA





En un Madrid melancólico y lluvioso, recuerdo las palabras de Domenico Modugno:

Ciao, ciao, bambina, un bacio ancora
E poi per sempre ti perderò
Come una fiaba, l'amore passa:
C'era una volta poi non c'è più

Cos'è che trema sul tuo visino
È pioggia o pianto dimmi cos'è
Vorrei trovare parole nuove
Ma piove, piove sul nostro amor

Puede que a algunos se les haya roto el amor… de tanto usarlo.



Cabeza cortada de la Górgona Medusa, atribuida a Leonardo Davinci
Cabeza cortada de la Górgona Medusa, atribuida a Leonardo Davinci



Domenico Modugno, Piove
 

ME PREGUNTO CUÁNDO NOS EXTRAVIAMOS



Aguas turbias


Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid: "El principal riesgo que tienen los niños en la Comunidad de Madrid de malnutrición es la obesidad infantil".

En debate parlamentario a mediados de diciembre de 2014, Ignacio González, asegurando que la crisis ya era cosa del pasado y el verdadero problema de los niños madrileños consistía en que estaban demasiado gordos, se negaba a aceptar la propuesta realizada en la Asamblea de Madrid por el líder del PSM, Tomás Gómez, de abrir los comedores escolares en Navidad para todos aquellos niños y niñas en riesgo de pobreza infantil y carencias severas.



Me pregunto cuándo nos extraviamos

En qué desvío nos perdimos
y nunca más nos encontramos.
Cuándo renunciamos a los valores,
los principios, la conciencia…
Y además comenzó a resbalarnos.
Cuándo toda esta podredumbre
dejó de agredirnos al olfato.
Cuándo se nos olvido definitivamente
en qué consiste un ser humano.
            (S.G.I, Madrid, 24 abril 2017)


Léon Bonnat, Adam and Eve Mourning the Death of Abel
Léon Bonnat, Adán y Eva llorando la muerte de Abel


Queen, Bohemian Rhapsody

BAJO EL SIGNO DE LA BESTIA

Templo de Baal-Shamin, Palmira, Salomé Guadalupe Ingelmo, Ángel Ganivet, Concurso Literario Internacional Ángel Ganivet, Concurso Literario Ángel Ganivet, Concurso Ángel Ganivet, Premio Ángel Ganivet, Certamen Ángel Ganivet

Templo de Baal-Shamin, Palmira (Tadmor‎), Siria 1996


Alguna vez he dicho que yo descubrí a Dios en el teatro de Palmira. Apenas amanecía, corría la primavera de 1996. Hoy las fotografías capturadas por los drones nos confirman que el teatro de Palmira ‒como tantos otros bienes culturales irrecuperables‒ ha sido destruido. Destruido por quienes debieran sentirse orgullosos herederos de su grandeza. Einstein tenía razón, la estupidez humana carece de límites.
Yo descubrí a Dios en un teatro de Palmira que ya no existe. ¿Significará eso que Dios tampoco existe?


El número de la Bestia es 666, William Blake
El número de la Bestia es 666, William Blake



Francesco Guccini, Dio è morto


YAYOS ÉLFICOS




YAYOS ÉLFICOS
Salomé Guadalupe Ingelmo


―No te preocupes, rey. Le quito dos ballenas y te queda bien ceñidito ―dice su abuela.
La pensión no da para mucho y su nieto tiene buen gusto para los corpiños y ligueros, así que intenta hacerlos durar. Al menos los luce, pues los lleva por fuera de la ropa.
―La paga semanal ―interviene su abuelo, tendiéndole los billetes cuidadosamente doblados―. Hay un poco más para que no compres el maquillaje en el bazar, no se te vaya a estropear el cutis. Y pasa por la pelu, que terminarán confundiéndote con un emo. ¿Qué se dice?
―El sexo, siempre seguuuuro ―repite un poco hastiado la contraseña convenida para que le dejen salir de casa.
Ella mira a su marido y recuerda los gritos el día que él encontró un preservativo en la mochila de su hija, muerta a causa de la maldita plaga del siglo ―azote de espíritus libres y deleite para sádicos falsos profetas― antes de que el niño aprendiese a hablar. Sonríe con orgullo mientras le peina los cabellos con sus sarmentosos dedos. Se dice que ese hijo-nieto visual kei les ha hecho mucho bien.
Con la última uva aún en la boca, el muchacho se dispone a salir. 31 de diciembre. Un año más, es Navidad.



La disputa de Oberon y Titania, Joseph Noel Paton
La disputa de Oberon y Titania, Joseph Noel Paton


God Rest Ye Merry Gentlemen, Annie Lennox 


Feliz Navidad





Que el año que en breve comienza
os permita alcanzar
todos vuestros objetivos.



Giovanni Lanfranco, Milagro de los panes y los peces
Giovanni Lanfranco, Milagro de los panes y los peces


Leonard Cohen, Hallelujah

WE WILL ROCK YOU




Un pueblo ignorante no es nunca libre. Sólo la toma de conciencia sobre la propia libertad y la responsabilidad que ésta conlleva permite ser libres. Sólo la educación y la cultura liberan al individuo. Únicamente la cultura crea ciudadanía y democracia. Por eso una educación pública de calidad y una cultura alentada por los gobiernos se convierten en requisitos indispensables. Cuando no se cuidan, cuando incluso se sabotean, el resultado se revela aterrador; pero no puede sorprender. Si no queremos escandalizarnos, habremos de prevenir. Para no tener después que curar… o padecer.
Sólo la cultura crea ciudadanía consciente y responsable. Una vez más, queda demostrado.
Decía Stieg Larsson (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) que no hay inocentes, sino sólo distintos grados de responsabilidad.
 

Domenico Piola, Triunfo de la Sabiduría sobre la Ignorancia y el Miedo
Domenico Piola, Triunfo de la Sabiduría sobre la Ignorancia y el Miedo



Queen, We will rock you



DÍA DE DIFUNTOS




Será porque nos aproximamos al Día de Todos los Santos que tanto fantasma anda suelto. Que, colonizados como estamos por este nuevo género de neoimperialismo chabacano e impúdico, los muertos se reaniman y los cadáveres que ya hedían cantan ahora, muy aliviados, de otra forma.
No creo que finalmente los difuntos salgan de sus tumbas, ni siquiera ahora que se aproxima su día; pero no me cabe duda de que algunos han de estar revolviéndose en ellas. Que en paz descansen todos aquellos que, cumpliendo con honor en el pasado, se lo pueden permitir y lo merecen. Y los demás, a nuestra propia cruz y nuestro particular Gólgota.


Darío de Regoyos, Noche de difuntos
Darío de Regoyos, Noche de difuntos


Scala & Kolacny Brothers, Nothing Else Matters


ABANDONEN EL BARCO



A veces el otro es tan sumamente ególatra que, creyéndose el centro del universo, aun careciendo de autoridad moral, decide, unilateralmente, usurpar un proyecto compartido que ni siquiera le pertenece por derecho. A veces el otro es tan despótico y totalitario, tan inmoral y falto de escrúpulos, que, obscenamente, se arroga el derecho de establecer unas normas a las que tú, presuntamente, habrías de someterte como dócil vasallo.
Abandonar lo que otros rompieron previamente no equivale a saltar del barco como las ratas; revela únicamente un mero instinto de conservación, una sana capacidad de establecer límites más allá de los cuales no se está dispuesto a viajar.
Por mucho que pretendan pintártelo de verde, cuando se ha acabado no hay nada que hacer; no queda nada que salvar. Intentan sólo persuadirte de que aguantes para que mantengas precariamente a flote una nave que ya no es la tuya. De la que, como mucho, te dejarán fregar la cubierta de vez en cuando. Porque ‒no te permitirán olvidarlo‒ donde hay patrón…



E. Delacroix, Despues del naufragio
E. Delacroix, Despues del naufragio



Genesis, That's all

 


Aquelarre




Empiezo a sospechar que algunos no querían liberar a los aceituneros cautivos, sino simplemente hacerles siervos de su propia bota.


Aceituneros

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

                                           Miguel Hernández



Goya, Las Brujas
Goya, Las Brujas



Genesis, Invisible touch



PROMETER HASTA METER... LA PAPELETA EN LA URNA




No esperes fidelidad de un político hoy en día. Parecería contra natura.
Son, sencillamente, chicos/as fáciles. Tan poco práctico mantener la palabra dada…
En el fondo no es culpa suya; alguien ‒bastante descerebrado, probablemente durante una larga noche de insomnio, tras haber mezclado alcohol con anfetaminas‒ los ha dibujado así. Su impudicia no conoce límites cuando se trata de ostentar su incontinencia verbal: siempre dispuestos a mentir obscenamente con tal de alcanzar sus fines, de calmar sus insaciables apetitos. No pararán hasta llevarte al huerto y después, cuando te hayan dejado en pelotas, o con mucha suerte en bragas, una vez hayan obtenido de ti lo que deseaban, se comerán sus promesas de amor eterno sin empacho alguno. Así, a palo seco. Se lanzarán en otros brazos y retozarán sin recato ni remordimiento ante tus propios ojos. Tendrán la desfachatez de negar la evidencia que atónito presencias: "cariño, esto no es lo que parece". 
En realidad no sé de qué se escandalizan algunos: siempre se dijo que la política crea extraños compañeros de cama. Y para ser sinceros, si lo pensáis bien, tan extraños tan extraños no son. Aunque, puestos a contemplar guarradas, yo prefiero las protagonizadas por los adorables amiguitos de arriba.


Henri de Toulouse-Lautrec, Salón de la Rue des Moulins
Henri de Toulouse-Lautrec, Salón de la Rue des Moulins



Phil Collins, Easy Lover

A QUE TE ARREO UN CANCHALAZO EN TÒ EL COSTILLAR

En el zoo. Pero podría ser en una sede de partido cualquiera.


Este siempre ha sido un país de guerras fratricidas. ¿Alguien lo dudaba todavía? Nos hemos torturado, acuchillado, descuartizado, destripado, masacrado y despellejado ‒sobre todo despellejado. En las escaleras vecinales, en los mercados, en los bares…‒ durante siglos. Es connatural a la idiosincrasia española. Nos consolamos repitiendo que, también, a la humana. Yo no lo tengo tan claro. En cualquier caso, el español medio, tan perezoso y limitado cuando se trata de otras actividades ‒de hecho, tan poco dado a toda actividad voluntaria y gratuita (por no remunerada y por superflua)‒, ha perfeccionado este arte ‒el de meterle el dedo en el ojo al vecino, y a ser posible sacárselo‒ convirtiéndolo en virtuosismo. Esta gran nación de naciones descubrió su vocación ya muy tempranamente, y en ella ha perseverado con verdadero entusiasmo, inaccesible al desaliento o la fatiga. Nosotros, que nacimos cansados, no escatimamos en leñazos, porrazos, navajazos y puñetazos de todo tipo, preferentemente mortales de necesidad o cuanto menos invalidantes para los restos. Si puedes, déjalo muerto; si no, por lo menos lisiado. Ya que te tomas la molestia de hacerlo, por lo menos hazlo bien. De lo contrario, es tontería. A veces, sólo a veces, hasta somos meticulosos. Sin escrúpulos ni chorradas. Sobre todo cuando se trata de “escogorciar” al enemigo, que en este país no existe el contrincante y, como también nos caen mal los gabachos y estamos comprometidos con la abolición de las clases ‒de boquilla, porque luego bien que nos gusta doblar el espinazo ante la nueva aristocracia (de bolsillo, en todos los sentidos)‒, ni idea de quién era el tal Barón de Coubertin. El deporte que realmente nos gusta, el verdadero deporte nacional: el canchalazo libre, en su modalidad “que si te lo arreo un poco más fuerte, te dejo bien adobadas las costillas”. Como diría Forges: “Pais…”


Duelo a garrotazos (Goya)
Duelo a garrotazos (Goya)


"Dead & Gone", Brother Dege
 

Los verdaderos protagonistas estan aquí