

VENTAJAS
1. Disfrutar de unos paisajes que dejan sin aliento.
2. Unas vistas espectaculares del pueblo, del pantano y de la propia pista Heidi.
DESVENTAJAS
1. El descenso por el cortafuegos Mari Sancho.

PRECAUCIONES
Si pretendéis enlazar la pista que circula por encima de la Heidi con ésta (como haremos nosotros) descendiendo por el cortafuegos Mari Sancho, debéis ir perfectamente calzados y no bajar la guardia en ningún momento. Además se hará fundamental pisar correctamente. A menudo, por seguridad, puede que sea necesario desplazarse lateralmente, aunque avancemos mucho más despacio que bajando de frente.
Debéis considerar que un cortafuegos no es una pista de montaña, y su función no es la de facilitar el paso. Caminar por un cortafuegos es siempre complicado, pero además éste tiene un

Si bien es cierto que el descenso es mucho más peligroso que el


CÓMO LLEGAR
Comenzamos a recorrer la Heidi empezando por Fuente San

No encontraremos ninguna bifurcación. Por tanto, el trayecto no ofrece ninguna posibilidad de perderse, pero exige un cierto esfuerzo físico hasta que alcancemos

Aproximadamente a unos 7 km de nuestro punto de origen (que, como siempre, es La Corredera) encontramos, a mano izquierda, otro gran pilón similar al anterior. Debéis tener en cuenta que, al menos este verano, está seco. Aproximadamente 1 km después aparecerá otro pilón igual a mano derecha, y allí podréis abasteceros de agua. Inmediatamente el camino gira a la izquierda y dejamos a mano derecha unos picachos alrededor de los cuales, si sois afortunados, podréis ver algún grupo reducido de buitres

Al poco entramos en el denso bosque de grandes pinos y el camino empieza a llanear, lo que indica que ya hemos alcanzado nuestra cota definitiva, muy superior a la de la Heidi. Aproximadamente 1 km después, si nos asomamos al borde de la pista, observamos un ancho y sinuoso camino debajo: se trata de la Heidi. 700 m. más adelante se ve en la Heidi , desde lo alto, un ensanchamiento donde se divisa un pequeño

A pesar de que no volveréis a encontrar fuentes o pilones hasta que bajéis a la Heidi, a unos 500 m. observaréis que del terreno, entre bloques de musgo, rezuma agua (que evidentemente en invierno se convierte en un arroyuelo). En caso de necesidad, podríais abasteceros aquí (con mucha paciencia).
Unos 400 m más adelante nos llamará la atención un enorme

Al poco, en la cumbre, entre las enormes pedrizas, amplios cúmulos de piedra gris oscura, observaréis (como veis también en las fotos) la huella del último incendio del que informábamos hace unos días.
Casi a 1 km. del mencionado peñasco, la pista acaba y a nuestros pies se abre el ancho cortafuegos, el cortafuegos Mari Sancho, que encontraréis en el plano n. 13 que distribuye la Oficina de Turismo relativamente cerca del arroyo Majá Cerezo.

Desde el mismo pilón y también mientras que nos dirigimos hacia el pueblo, si observamos bien la montaña, nos percatamos de que muy por encima de la Heidi discurre otra pista, que es justamente la que hemos recorrido hoy.

DISTANCIA TOTAL
Si para efectuar la vuelta bajamos por el cortafuegos y regresamos por la Heidi, aproximadamente 22 km.
Alcanzamos el punto en el que a nuestros pies se abre el cortafuegos a unos 10 km 500 m. de marcha. Por tanto, si decidiésemos no arriesgarnos a bajar por él y volviésemos atrás, nos esperarían otros tantos hasta regresar al pueblo.
TIEMPO ESTIMADO
A buen paso en menos de 4 h se puede completar el trayecto. No obstante, por el cortafuegos,

VEGETACIÓN
Sobre la vegetación que presentan los tramos de la Heidi que recorreremos se puede consultar la entrada sobre la Heidi.
Una vez que tomamos la pista que nos conduce por encima de la Heidi, encontramos en primer lugar bosque de roble. En este tramo abunda la retama y crecen algunos majuelos.

La montaña que aparece a nuestra derecha tiene un aspecto recio, pues está cubierta por una vegetación baja salpicada de poquísimos árboles, que son únicamente robles.
A partir del pilón en el que sí encontraremos agua, cuando la empinada subida empiece a llegar a su fin, nos adentramos en el bosque de pino.
No os podéis perder la pequeña población de serbales de cazador que crecen al pie del llamativo peñasco que aparece junto al camino.

El contraste en las cumbres entre el monte bajo de brezo, de color verde claro (raramente salpicado del verde oscuro de algunos pinos dispersos), y las grandes pedrizas gris oscuro (casi negras) deja totalmente sin respiración.
A ambos lados del cortafuegos por el que descenderemos, lógicamente, aparecerán pinos y retamas.




Realmente estos parajes tuyos son fantásticos, en esta salida tuviste un día muy limpio, en la solana numero 10 sale tu pequeña y solitaria sombra. (me evoca aquello de caminante no hay camino,se hace camino al andar...) Antonio Machado
ResponderEliminarun abrazo
Pues sí, mi primer amor. Antonio Machado quiero decir, claro. Justamente ahí estaba en el cortafuegos del que te hablado en alguna ocasión. Besos.
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