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DOS PINCELADAS SOBRE HERVÁS


(S. G. I., Madrid, 13 de octubre de 2011)

EL CAMINO, EL DE DENTRO Y EL DE FUERA, NO TIENE FIN: LO CONSTRUYEN LOS PROPIOS PIES.


Es éste un viaje a paisajes naturales, pero también a mis paisajes interiores: imposible delimitar lo que queda a cada lado de la ventana que es mi cámara. Es éste un viaje iniciático al interior de vosotros mismos que pasa por mirar, también, al exterior.

Abrimos una puerta a los caminos que recorren las montañas de Hervás. También, y muy especialmente, a los caminos que os recorren y que quizá nunca hayáis osado hollar. Nos esperan muchos lugares nuevos. Y cada unos de vosotros descubrirá, por su cuenta, otros paisajes interiores no menos hermosos, una tierra virgen: vuestro pequeño reino privado.

ÁRIDA ESTACIÓN

Trampal (sierra de Candelario), agosto 2011

CABALGA EL CUARTO JINETE
Hubo una vez un tiempo
en que existió el ser humano,
antes que la piedad hollasen
los cascos del rojo caballo.
Hubo un tiempo en que el hambre
se conformaba con el estómago,
antes que la dignidad pereciese
cobijada entre harapos.
Hubo un tiempo que corría
tras volandera justicia,
hasta que quebraron las alas
trampas furtivas.
Hubo una vez un tiempo
en que el mar aún rugía,
antes de aletargarse prisionero
bajo el asfalto de la autopista.
En ese tiempo
el horizonte discurría,
pero lo apuró la resignación
cuya sed no tiene medida.
Hubo una vez un tiempo…
Hubo una vez un tiempo
en el que tiempo aún existía.
Ahora el tiempo se ha agostado:
ya sólo quedan las briznas.
                                                                 (S. G. I. Madrid, 22 de febrero de 2012)

El triunfo de la muerte, Pieter Brueghel El Viejo


Para escuchar a Francesco Guccini interpretando Bisanzio

Y un interesante directo con letra


17 comentarios:

  1. Hubo un tiempo en que soñamos falsamente con que nunca llegaría la aridez y que nunca nada se agostaría. Y ahora que ha llegado ese tiempo... ¿cómo lo afrontaremos?

    La imaginación, la cooperación, la empatía, la solidaridad..... tendremos que despertar y pensar y sentir...

    Un abrazo!!

    Pdt: sugerente poema, me ha encantado.

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    1. Quizá hayamos vivido del aire demasiado tiempo. Pero no sólo de promesas puede vivir el hombre. La regla de oro cuando se confunde el camino es regresar al lugar donde uno perdió sus huellas, hasta que reconoce de nuevo el paisaje... Habrá que regresar a un paisaje humano. Besos.

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    1. Mejor una buena tormenta, querido Omar. A ver si nos despierta definitivamente y la riada arrastra cuanto haya que borrar. Besos.

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  3. En sequía, los colores pierden su sitio, su calidad y su valor ¡Qué desolación!

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    1. Pues entonces, querido Manuel, habrá que aprender a pintarlos de nuevo. Besos.

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  4. Hola Salomé,

    Tal vez sea el tiempo de volver a los abrigos, pero pisando firme el suelo en el cual vivimos y haciendo resurgir la conciencia de las cenizas.

    Besos.

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  5. Si fuésemos previsores con el agua, no dependeríamos tanto de la tormenta…

    Que tacto tan sutil para organizar palabras; tan artesanal como un bordado producto de tus manos y tu pensamiento.

    Saludos.

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    1. Gracias, querido Javier. La naturaleza es sabia y te compensa siempre de algún modo: con más oído si tienes poca vista, con más olfato si tienes poco gusto... La aguja se me ha dado siempre fatal... Besos.

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  6. "tengo una mala y una buena noticia... el tiempo vuela... pero tu eres el copiloto..."

    la vida sigue su curso... falta descubrir nuestro destino en ella...

    un besin

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    1. Mejor aún, forjar nuestro propio destino en ella. Besos, querido felino.

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  7. Αmazing poem!!!!
    All so we feel ....
    I wish you good weekend!
    many kisses

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  8. Hubo una vez un tiempo donde no te vendían el tiempo
    donde no te vendían el sol
    ni las hierbas del campo
    hubo una vez un tiempo donde donar era bien visto..

    el caso es que el tiempo no era, éramos nosotros lo que hacíamos, no el tiempo.

    besos y besos..

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    1. Magistral reflexión, Marcelo. Quizá vuelva ese tiempo, o esos nosotros. Besos.

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  9. Hubo un tiempo en el que no conocía tu blog ni tus poemas, hubo un antes y un después. Ha sido toda una suerte encontrarte.
    Besos!!

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    1. Yo no creo en la suerte, querido Ramón, sino en las decisiones. Especialmente, en las bidireccionales. Besos.

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